VINTAGE-¿Qué hacemos con el pasado?

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El pasado duele, el pasado ilusiona, el pasado cristaliza, el pasado…..¿Crea el futuro? ¿O es según como vemos este pasado se crea el futuro?

En moda, hemos conseguido que estilos que estaban obsoletos, anticuados o estéticamente “feos” empezarlos a verlos con otros ojos y  conseguir un estilo muy especial y ecléctico.

¿Podríamos hacer esto con nuestro pasado?…

Lo observado depende del observador

 

La imagen está muy vinculada a aquello que vemos, esto lo tenemos muy claro. Lo que no tenemos nunca en cuenta es que aquello que vemos depende de nuestra percepción, de nuestra neurología.

En el entorno hay mucha informació en forma de datos y lo que el ojo mira, el cerebro lo procesa y saca a relucir lo que para éste es conocido. Por ejemplo, en una tienda de ropa veremos una parte de lo que hay y otra parte la obviaremos. ¿No os ha pasado nunca ir con alguna amiga de tiendas y que ésta os muestra algo que no habéis visto o os ha pasado de largo? ¿Porqué? Por que siempre encontramos lo conocido, como sabemos que hay un tipo de ropa que nos queda bien veremos siempre lo mismo.

Bueno, en la vida pasa exactamente igual. Vivimos una experiencia y en seguida la relacionamos con lo conocido que hemos vivido en el pasado: esto se parece a lo otro por lo tanto es igual. ¿Que aburrido, no? Por eso tenemos la sensación de que nuestra vida es repetitiva, como nuestra manera de vestir. Es lo mismo, escogemos el mismo tipo de ropa de la misma manera que relacionamos lo que nos pasa con lo que nos pasó.

Seguramente todos conocéis la frase famosa de Einstein: “Si quieres que en tu vida entre algo diferente no hagas siempre lo mismo”

Pues yo no estoy de acuerdo, el hacer cosas diferentes no hace que pienses diferente. Para mi la frase es:

“SI QUIERES QUE EN TU VIDA ENTRE ALGO DIFERENTE, EMPIEZA A OBSERVAR TU VIDA DESDE OTRO LUGAR”

Quizás lo que veas no sea exactamente como tu crees que es.

 

RE-poner, RE-novar, RE-inventar.

 

Empieza el año y la oportunidad, gracias a las RE-bajas, de RE-poner, RE-novar, RE-inventar. Cuidadín con des-madrar, des-pilfarrar  y des-mesurar.

Estos días es muy fácil encontrar buenos consejos para aprovechar al máximo las rebajas y no caer en el comprar porque es barato, aunque sea una prenda que nunca te vas a poner. Pero también es una buena oportunidad para comprar aquello un poco diferente, de calidad que puede dar un toque  a nuestra manera de vestir diaria: un buen abrigo con  “print animal”, un vestido con un corte especial, un bolso con una forma diferente a la habitual, unos pantalones de un color más atrevido. Acostumbramos a comprar, tanto hombres como mujeres, prendas básicas, que duren en el tiempo y fáciles de combinar entre sí, lo que hace que nuestro estilo sea monótono y más aburrido, por eso ésta época es ideal para introducir un punto diferente.

 

Aquí en Menorca es cierto que no hay tanta oferta como en la península, pero también es cierto que lo que nos ofrecen muchos establecimientos locales no nos lo acabamos y que hay mucha tiendecita que son muy buenos profesionales y que saben muy bien escoger las mejores colecciones. Os invito a que os hagáis una reflexión: En la península hay mucha variedad,  pero acostumbramos a ir a comprar a centros comerciales donde hay las mismas tiendas en casi todo el mundo, las mismas prendas  confeccionadas  cientos de miles de unidades  en países subdesarrollados y nos hacen creer que vamos diferentes. La compra  en el establecimiento de Menorca queda en Menorca y las ganancias que tienen los comerciantes y los empleados los gastan en la isla. Mucha gente se queja de que la economía está muy mal, que no hay dinero, pero el poco que tiene lo da fuera y luego quiere encontrar trabajo, con un buen sueldo. Queremos pagar poco por todo, pero ganar mucho.

Parece que la moda, la imagen no tiene nada que ver con la economía, pero el textil es una industria que mueve millones. Cuando pagamos por una pieza de ropa nos estamos implicando  hacia nosotros mismos para vernos bien, por comodidad incluso para hacer un cambio personal. Al mismo tiempo cuando pagamos esa prenda nos estamos implicando en cómo se mueve una parte de la economía.

Con esta reflexión no estoy diciendo que solo se compre al pequeño establecimiento y que se rechace todo lo que son las grandes marcas, si no que se tengan en cuenta las dos opciones porque así nos va a enriquecer nuestra imagen, por la gran variedad que podemos disponer, y  la economía de nuestro entorno más cercano.

 

NEGATIVO-POSITIVO

¿Cómo aprovechar  la manera de vestir y el armario como un pequeño paso para una transformación de como vemos la vida y a nosotras mismas?

A las personas que ven el vaso medio vacío se las etiqueta de negativas, pesimistas y con una actitud derrotista ante cualquier situación. En cambio, quienes ven el vaso medio lleno son optimistas, positivas y “echás pá alante”.

Cada uno tiene manera particular de ver “el vaso“. En este artículo hablaremos acerca de la personalidad de cada uno según su forma de ver las cosas.

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Cuando una cosa está llena: un vaso de zumo, un autobús en la India o el armario, no cabe nada más, es algo fijo, inamovible y estático. En cambio algo vacío es la antesala a que entre todo lo nuevo.

Por ejemplo, como dice una amiga mía, un vestido tiene que estar vacío para que te puedas meter dentro, y yo añado, que según sea una prenda u otra, te ves, te mueves y te sientes diferente. Incluso llevando ropa que no acostumbras a ponerte, sientes una vulnerabilidad previa a un cambio.

Así que una cosa va con la otra. Es el pulso entre lo vacío y lo lleno, que hace que todo se renueve.

Un paso importante para empezar a vernos diferentes es el vacío, y como lo más inmediato a la visión que tenemos de nosotros mismos es la imagen, os invito a que empecéis por el armario.

 

A partir de ahora, escuchar o ser el que ve el vaso medio vacío no está tan mal. El truco es darle otra vuelta de tuerca y ver este vacío como todos los imposibles disponibles para dar el siguiente paso; la posibilidad.

 

 

MAQUILLAJE no está hecho solo de pinturas

 

El maquillaje sirve para realzar o para tapar. En las mujeres es muy evidente y visible esta costumbre, hay quien lo utiliza cada día como su rutina cotidiana por trabajo, por gusto, para tapar imperfecciones, cicatrices, otras es para ocasiones especiales y otras para subirse los ánimos. En definitiva, es una ilusión de mostrar otra cara de la que realmente es o una variación de uno mismo o lo mejor de cada una y tapar lo peor. Yo no soy una loca del maquillaje pero me encanta, sinceramente, me encanta resaltar mis ojos, nada más.

¿Pero realmente creéis que las únicas que se maquillan son algunas mujeres?  ¿Realmente creéis que el maquillaje está hecho solo de pinturas? ¿Quién no intenta mostrar su mejor parte de uno mismo hacia los demás? ¿Quién no esconde sus aspectos más “oscuros”? ¿Quién no hace puestas en escenas relatando de la historia lo mejor y ocultando los defectos, imperfecciones, cicatrices?

Lo esencial de todo esto es reconocer uno mismo que cuando muestra una parte la otra está activa en el inconsciente y que cuando más se esconde más monstruo se convierte y más esclavos somos de ese miedo. Así que os doy un consejo: Una tarde tomar el té de las 5 con el monstruo y conversar hasta el punto de poder reír juntos y decirle en tono burlón señalando tu ojo:” Te he vistooo” y luego poder maquillar lo que quieras porque dentro ya nos hemos visto.

INSTINTO O LÓGICA

Uno de los instintos más grandes que nos encontramos cuando estamos delante del armario es el de la “falta”, “pérdida”, el miedo de quedar sin ropa, de sentir vacío. Es un instinto ligado a la supervivencia. ¿Cómo puede ser que en el 2015 aún tengamos instintos activos desde hace millones de años, necesarios cuando vivíamos en las cavernas, pero hoy en día son más un impedimento de evolucionar que otra cosa? ¿Por qué siempre tenemos el automático puesto para llenar ese agujero negro que sentimos en nuestro interior? ¿Cómo se hace para salir de ahí?onada roba

La cuestión no es tanto salir de estos patrones como ser capaces de verlos e identificarlos ¿Y por dónde empezar?  Por el armario. Es curioso como lo más común puede acercarnos a otra percepción de nuestra manera de ver la vida. Para empezar delante del armario se nos disparan impulsos emocionales que, al identificarlos, es más fácil, darles la vuelta ¿Mediante qué? Mediante la lógica.

Por ejemplo, hay gente que me ha comentado que podría vivir con menos ropa pero que tiene miedo de vestir siempre igual,  monótono con tantas pocas prendas. En realidad poniendo un poco de cabeza y creatividad se pueden hacer muchísimas combinaciones con lo que ya se tiene y jugar con los complementos. Es increíble lo que se puede conseguir pareciendo que no vistes con lo mismo, como también es increíble que seguramente ya tenemos lo que buscamos dentro del armario y no nos damos cuenta. Si realmente queremos adquirir algo nuevo es importante, hacer una lista de la compra para lo que hace falta y ceñirse a lo que realmente nos puede dar más juego con lo que ya tenemos. Esto es ponerle lógica, o un poco de cabeza y no tanto impulso.

Y que decir en la vida, que siempre buscamos llenarla con experiencias sin parar para completar ese agujero negro interno insaciable, alimentando el impulso que otra vida, otra existencia nos haría más feliz, siempre devorando deseos, como el asno persiguiendo la zanahoria cuando  seguramente ya tenemos lo que buscamos dentro de nuestra vida y no nos damos cuenta. Lo único que hace falta es ponerle lógica, o un poco de cabeza y no tanto impulso.

 

¿ Que pasa cuando…..?

¿Que pasa cuando decides ponerte un vestido que te encanta pero no es tu estilo habitual?

Acostumbro a vestir con pantalones o ropa cómoda. Sobretodo me gusta que tenga un poco de consistencia en los tejidos, notar que voy vestida,pero estoy aburrida de llevar siempre lo mismo. Así que ayer decidí ponerme ese vestido precioso que tenía abandonado en el armario, a pesar de sentirme como desnuda por lo ligero de su tejido.

Al principio me sentí incomoda, tan ligera, me parecía que andaba desnuda…..La verdad es que esta sensación me duró una horita, después se me pasó la tontería y..nada, no pasó NADA.

Nos montamos unas películas por NADA, aunque ésta  misma NADA nos llena de combustible. Aunque lo más importante es no creernos NADA de lo que nos creemos que es, o nos creemos que somos.

¡¡¡¡Por fin!!!

Por fin he arreglado mi armario. Aunque parezca mentira me cuesta un montón hacer el cambio. Es verdad el refrán que dicen: “en casa de herrero cuchillo de palo”

como “no hay mal que por bien venga”, he podido comprobar que con muy pocas prendas he podido pasar perfectamente, así que cuando he cambiado la ropa he podido deshacerme de un montón y me ha quedado un armario ¡donde corre el aire!!! De verdad.

Y también he podido corroborar que no tiene sentido ser perfecto, ni hacer las cosas sistemáticamente, ni tener una metodología concreta para hacer tal o cual cosa por que en el transitar el error es cuando se ve TODO.

Feliz ARMA-RIO